Padre rico pobre padre un monólogo sobre la paternidad

En el monólogo Padre rico pobre padre, Diego Trujillo expone un tema del que muy pocos quieren hablar: las dificultades de la paternidad en los tiempos modernos. Aunque actualmente lo políticamente correcto es exaltar el papel del padre en la crianza de sus hijos, lo cierto es que se trata de una labor ardua y paradójica, en donde se mezclan emociones disímiles.

Con el humor fino, y a la vez ácido, que caracteriza a Diego Trujillo, el actor reflexiona sobre las exigencias que debe afrontar un hombre que, en sus propias palabras, “ha sido criado en un medio machista y tiene que desempeñarse como padre en una sociedad feminista”.

Un tema que les interesa a “todos y todas”

La crianza de los hijos se ha convertido en un terreno enigmático, en donde los únicos que parecen entenderlo todo son los grandes expertos. Antes, el asunto era más sencillo. Tener un hijo y educarlo era un proceso más o menos silvestre, en el que la madre deducía por instinto lo que sus hijos necesitaban, y el padre simplemente complementaba su labor.

Hoy en día el tema se ha vuelto muy complejo y eso es precisamente lo que da lugar a la puesta en escena del monólogo Padre rico pobre padre. ¿Quién no ha quedado completamente desconcertado con el bombardeo de técnicas para “estimulación temprana”? ¿Quién no se ha sentido entre la espada y la pared al disciplinar a los hijos, por temor a causarles algún trauma irreparable? ¿Qué papá no ha querido salir corriendo cuando le insisten en que debe presenciar el parto?

Todo esto, y mucho más, es lo que se pregunta el actor Diego Trujillo. Su respuesta es este divertido monólogo en el que recorre la experiencia de ser padre, desde el momento de la concepción hasta la adolescencia de un hijo.

La reflexión va mucho más allá de ser una simple sarta de ironías y chistes dispersos. Lo que Trujillo hace es poner el dedo en la llaga e invitar al espectador para que cuestione todos esos mensajes abrumadores, que solamente consiguen hacer de la paternidad una especialización para la que no hay escuela.

El Monólogo Padre rico pobre padre en escena

La puesta en escena del monólogo Padre rico pobre padre tiene unos requerimientos técnicos básicos. El peso de la obra recae sobre la actuación, que en este caso es magistral porque mantiene todo el tiempo al público en vilo.

La obra demanda una escenografía sencilla, compuesta por una mesa solamente. La tarima debe cumplir con algunos requisitos técnicos de extensión y disposición de los elementos. El sonido, por su parte, debe contar con algunas características básicas que garanticen una acústica óptima, mientras que las luces exigen lo propio para ambientar adecuadamente la obra. Todos los detalles técnicos pueden ser consultados en este enlace.

El monólogo Padre rico pobre padre es, sin duda, una de esas obras que proponen un enfoque divertido para un tema que nos compete a todos. Representa un enfoque inteligente de una problemática que aqueja a las sociedades modernas y frente a la cual hay mucho por decir. Es un gran aporte para todos los espectadores. Solicite ya mismo la cotización de una función individual, o de varias presentaciones. Es una oportunidad única para apreciar este, que ya es un clásico del humor urbano.

Publicado el 18 julio 2016
Qadrante en escena