¡Qué desgracia tan infinita! un monólogo sobre la crisis de la mediana edad

diego-trujillo-en-que-desgraciaEl periódico Centrópolis en su edición 157 de la primera quincena de agosto de 2015 presentó un artículo titulado ¡Qué desgracia tan infinita! Un monólogo escrito, dirigido e interpretado por el actor y comediante Diego Trujillo. En esta publicación se realiza una breve reseña acerca de esta obra que tiene como eje principal la crisis de la mediana edad en los hombres. Un término que probablemente no muchos han escuchado pero seguro sí han vivido. Diego Trujillo en esta presentación exclama pesimistamente que “la vida no empieza después de los 50, por el contrario, la vida termina a los 40”.

Y es que para ningún hombre es fácil asumir su vejez con dignidad. Hay hombres que envejecen y la madurez los convierte en viejos verdes. Comienzan a creerse jóvenes y a usar lo que está de moda sin notar que a su edad no todo se les ve bien. La calvicie, los vellos en zonas que antes estaban despejadas y la consulta del examen de próstata son algunos de los síntomas para determinar si se encuentra en esta crisis de la mediana edad que asciende hacia la vejez.

Una fiesta de cumpleaños sería la inspiradora para este monólogo de Diego Trujillo. Aquella frase común y recurrente que dice que “la vida empieza a los 50” genera en el actor y comediante una serie de cuestionamientos que terminarían llevándolo a escribir esta presentación. La duración de Qué desgracia tan infinita ronda la hora y quince minutos en los que los asistentes podrán disfrutar y conocer más de cerca a Diego Trujillo.

Diego Trujillo presenta con humor la crisis de la mediana edad en los hombres

Qué desgracia tan infinita está escrita y es presentada con humor negro y comedia. Es una obra que puede ser presentada a cualquier tipo de público y seguramente generará algún tipo de conexión que le recordará a un tío, abuelo, padre o hasta usted mismo.  La crisis de la mediana edad en los hombres es más frecuente de lo que parece. Una edad promedio entre la juventud y la vejez que a cualquiera que no lo tome de buena manera puede causarle daños irreversibles. Como por ejemplo, bailar reggaetón como si fuera un joven de veinte años, hacerse un tatuaje que se derretirá con el tiempo o comprarse una moto de alto cilindraje son cosas que más que ayudarlo pueden dejarlo en vergüenza. Es difícil observar aquellos hombres que avanzados en años aún intentan “echar el tiempo atrás, o por lo menos detenerlo, antes del último y definitivo estertor de la juventud” comenta Diego.

En este monólogo Diego Trujillo invita a envejecer con dignidad. A afrontar con seguridad aquella etapa de la crisis de la mediana edad.  Como él expone  “El único camino digno para sortear la crisis de la mediana edad, es creer que no todo está perdido y reírnos de nosotros mismos”.

Este artículo de Centrópolis invita a los lectores a asistir al Teatro del Águila Descalza a aprovechar y seguir aquellos consejos que Diego Trujillo expone en su monólogo. Más aún si usted considera que se encuentra en esta llamada crisis de la mediana edad. Pero además este es un espacio para  compartir con familia, amigos y conocidos; despejarse de las obligaciones, relajarse y reírse a carcajadas.

Publicado el 1 agosto 2015
Qadrante en escena